jueves, mayo 04, 2006

Detalles inperceptibles

No completamente ajeno a las tensiones de estos días debido al proyecto que ha motivado más de uno de los artículos con los que aburro al lector, siento que he estado bastante más receptivo a mi entorno.

Hoy, por ejemplo, el ascensor hizo overflow, nuevamente por dedicarme a hacer miles de cosas en la mañana luego de despertar, salí atrasado. En mi odiseica carrera por acelerar el paso el ascensor se detuvo como nunca, en 3 pisos distintos, subiéndose 1ero una Sra. con su bebé y su hijita pequeña, luego una Sra. con la que me he topado más de una vez y luego un Sr. cargado de papeles. Típicamente, siguiendo las sanas recomendaciones del manual del buen vecino, hay que saludar de "Hola" o "Buenos días" a quienes te encuentras en el ascensor, cosa que dada mi poca (casi nula) propensión a socializar, me incomoda un poco, aunque no de manera mortal.


Impresiona la cantidad de olores perceptibles en la mañana, afortunadamente todos agradables. Sumado al aroma del desodorante ambiental con que perfuman los ascensores, se suma el olor a jabón, a gel para pelo, a tostadas con margarina, a café, a colonias y perfumes varios, una mezcla demasiado sensorial.

Luego en el Metro, además de la típica sobreconcurrencia de gente que deambula a esas horas de la mañana, me percaté del casi musical sonido de las puertas abatibles de la salida. Es curioso que siendo que ahora viajo en metro todas las mañanas
sea una día como hoy cuando me doy cuenta concientemente de ese sonido a beces casi contínuo.

Y así todo, somos concientes de un porcentaje bajísimo de las cosas que nos rodean, perdiéndonos de muchas cosas que si valen la pena apreciar.

1 Comments:

Blogger Horacio said...

Jajaja es increíble. Yo tengo una manía bien rara cuando ando en metro por las mañanas. Como habitualmente siempre ando escuchando algo de música, intento sincronizar a la perfección el timbre acústico que avisa el cierre de puerta inminente con la canción de turno. Aún no logro precisar si el tono está en E o en D. Siempre pruebo armonías.

Si, es muy freak. Pero a esas horas de somnolencia empedernida no se puede esperar mucho de mi.

Un abrazo maestro.

jueves, mayo 04, 2006 3:32:00 p.m.  

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